Una fianza para garantizar las obligaciones personales asumidas por el gerente general no alcanza a la empresa
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Al analizar este recurso de casación, la Corte Suprema (CS) explica que, de la redacción del mencionado artículo 12 de la Ley General de Sociedades (N.° 26887), «se advierte que la buena fe con la que actúa el tercero, en este caso la recurrente, se encuentra condicionado a que el representante cuente con facultades suficientes para realizar el acto no comprendido dentro de su objeto social a través de un acuerdo previo de la sociedad (acuerdo societario, acuerdo de directorio, etc.), es decir, no basta alegar la buena fe solo en virtud de la calidad de representante de la sociedad» (sic). Leer más
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